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* Bolivia, la hora de los pueBlos
América Latina:
ecología, libera-
ción y utopía
Bolivia arde en el corazón de Sura- Julio Borromé
mérica. Arde en la entraña de un con- Colección Ensayo
tinente que arde, donde los pueblos
irrumpen por todos los costados fren-
te a la ya intolerable depredación neo- Ni libro de historia,
liberal. ni álbum de semblan-
En Chile, un pueblo despierta des- zas literarias, el pre-
pués de treinta años de letargo y exige sente tejido de textos
pago inmediato de una acumulada tiene una médula central, profusa y recurrente en rededor
deuda histórica, deuda de democracia de la cual se trenza: un continente cuya historia ha sido la
postergada y perdida con la complici- búsqueda de la libertad y la emancipación mental. En su re-
dad de las élites. En Ecuador, un pue- trato ensayístico de la América Latina a través de un mosai-
blo se rebela a la traición del gobierno co de autores contemporáneos, Julio Borromé pondrá de
y aunque parece adormecido por su EdicionesAcirema][Novedades relieve dos cruciales cuestiones: la crítica de la modernidad
propia dirigencia, sabemos que no es capitalista y su sistema de explotación, por una parte; la in-
más que la breve interrupción de un vención de América a manos de la literatura, por la otra.
ineludible despertar. En Brasil, un Este doble abordaje implica dos miradas: la de la razón y la
pueblo renace con la liberación de Lu- analogía; la de la imaginación y la búsqueda secreta de la li-
la y también un líder encarnado en la modelo neoliberal necesita ese círculo bertad. Ambas miradas convergen hacia la historia, la filo-
calle va siendo el entusiasmo otra vez. protector hecho de terror extremo. sofía y la cultura latinoamericanas como su territorio en liti-
En Argentina, la inmensa ira popular El golpe de Estado en Bolivia es la gio con el imperio y la colonialidad. El ejercicio o la ascesis
contra el FMI encontró en unas bené- conjunción de una estrategia imperial del ensayo pone en juego, sin conflicto, las facultades del
ficas elecciones el camino para reto- y una lucha de clases local densa e his- entendimiento y de la imaginación. Con sus sugerencias de
mar los pasos nunca perdidos de la tórica. Es una ofensiva de la oligarquía lectura analítica de pensadores, críticos literarios y escrito-
lenta revolución peronista. y la clase media contra un gobierno po- res, Borromé apuesta a la síntesis de concepto e imagen,
Pero Bolivia, el país más estable y pular que practicó la igualdad y redis- de idea y sentimiento, como acción no sólo remembrante
exitoso de Suramérica, en la coyuntu- tribuyó el vivir bien. Un gobierno po- sino también continuadora y presente de un largo proceso
ra de unas elecciones victoriosas, es pular indígena que no podía ser tolera- de liberación.
llevado súbitamente del intento socia- do por quienes reivindican hoy la in-
lista a la barbarie fáctica, con la refina- quisición política, social y racial. Peli-
ción de un método golpista que los ve- grosamente, la lucha de clases en Boli-
nezolanos conocemos demasiado bien. via se solapa con una guerra étnica.
En Bolivia la élite blanca nos recuer- Núcleo del nuevo golpe de Estado es
da cómo entraron juntas la Biblia y la esa masa minoritaria, clase media, apo- De fuego o de ceniza
Espada al Abya Yala. lítica, ahistórica, fundamentalista, mer-
Y vemos, con claridad sinóptica, el cenaria, supremacista, a la que difícil- Ana María Oviedo Palomares
diagrama del cambio de régimen que mente podemos llamar pueblo. El fas-
ha venido perfeccionando el imperio, cismo y la subjetividad pequeño bur- Colección Poesía
la escaramuza que se vende como in- guesa se incuban mutuamente para en-
surrección popular pero que es sólo gendrar sus pesadillas.
una bien financiada y orquestada su- En Bolivia se reedita una guerra colo-
blevación racista. El imperio, asustado nial de exterminio, una recolonización
por lo que ya pierde y está por perder, feudal. Se repite el genocidio de la con- Suplemento literario
no disimula su rasgo fascista. quista. El indio que clama hoy en Boli-
Hemos visto el poder mediático ha- via es el indio que sobrevivió a Pizarro y pie de página
cer su trabajo de zapa, desde la demo- los que se levantaron del epitafio de Tú- depóSito legal: DC2019000614
nización y el fake news, hasta el rotun- pac Amaru y Túpac Katari, quinientos ConSejo editorial: Gustavo Pereira, J. A. Calzadilla
do silencio cuando llega el momento años más tarde, en el alma de otros. Lo Arreaza, Freddy Ñáñez, Karibay Velásquez
de masacrar al pueblo. Con la muerte que está en juego en Bolivia no es la po-
de la información, se instauran las ti- sibilidad de la democracia nada más. ColaboradoreS: Jorge Dávila, Pablo Montoya, Alberto
nieblas del golpe y la fuerza de la men- Es el derecho de los pueblos originarios Rodríguez Carucci, Coral Pérez, Antonio Trujillo, José
tira. Entonces la violencia se vuelve or- a defender su creación política, la in- Gregorio Vásquez, Annel Mejías, Carlos Cedeño, José
den, y a quienes resisten su despotis- vención heroica de su propio Estado y Carlos de Nóbrega, Douglas Bohórquez, Julio Borromé,
mo se les mata por violentos. de reafirmar su existencia singular. Gabriel Jiménez Emán, Pedro Ibáñez, Celso Medina,
Prosigue la represión más salvaje y Contra todas las tinieblas que se aba- Franklin Fernández, David Dávila
cruenta para aniquilar la voluntad po- ten, lo que está en juego es un Estado
lítica de un pueblo que defiende sus indoamericano original, a cuya defensa iluStraCión de portada: Tomada de las RRSS
conquistas. Entonces la policía y el nos sumamos en estas horas críticas. Correo: piedepagina.suplemento@gmail.com
ejército juegan su rol sanguinario. El ¡No están solos, carajo!

